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Dom
16
Mar
2025

Homilía II Domingo de Cuaresma

Año litúrgico 2024 - 2025 - (Ciclo C)

Este es mi Hijo, el Elegido, escuchadlo

Introducción

En la primera lectura de este domingo (Gen 15, 5-12. 17-18) se contempla la respuesta de fidelidad rectilínea que ha mantenido Abraham desde su salida de Ur de los caldeos, en la actual Irak. Se halla ya fuera de su tierra y continúa atento y confiado a las indicaciones que le llegan del Señor. No han sido, en modo alguno, insignificantes las dificultades que ha tenido en su caminar. Ahora le propone el Señor que continúe «saliendo» de sí mismo y que lance la mirada a las maravillas de la creación, donde se hace visible el infinito poder de Dios. La imagen de las incontables estrellas le servirán para calcular la ilimitada e inexplicable descendencia que de él se repartirá por el mundo mientras este exista.

Es verdad que el patriarca fiel se atreve a pedir un signo divino de tal promesa. Lo recibe ciertamente en la profundidad de un sueño y durante la oscuridad de la noche. Hay por en medio un misterioso sacrificio de holocausto que apunta a la cruz amada por Cristo y presentada al amor de sus seguidores, en reciprocidad al afecto que en ella se exterioriza (Fil 3, 17 – 4, 1).

En el Evangelio según san Lucas (Lc 9, 28-36) se apunta al desenlace del holocausto de la cruz: la Transfiguración del sufriente, sometido voluntariamente a la muerte, preludia su glorificación y su acción glorificadora para todo aquel que se decida a escuchar su Palabra y llevarla a la práctica.